PRENSA
Comentarios periodísticos
Jueves 2 de noviembre de 2006 | Revista Noticias
Concierto de alta calidad
Por Pablo Kohan
Festivales Musicales, Bach, Mozart, Salieri
★★★★★
En esta oportunidad, dentro del "Festival Mozart y Salieri" que organiza Festivales Musicales a lo largo del año, lo mejor vino de la mano de los intérpretes y de Bach, el invitado de ocasión, ya que las obras para órgano de Mozart y los motetes de Salieri que conformaban el grueso del programa no revelaron niinguna maravilla en especial. Sin embargo, fue la modalidad de la presentación, más allá de las estupendas actuaciones de Videla y del Estudio Coral de Buenos Aires, lo que otorgó una cualidad diferente a este e´pectáculo que, a lo largo de casi una hora y media, no presentó ningún intérprete a la vista.
Con una propuesta escénica riesgosa y muy bien calculada, los músicos permanecieron invisibles. Videla tocó el órgano por detrás del altar que, por su altura. lo ocultó completamente. De tal modo, hacia el frente, lo único que se divisaba, contra la pared del fondo de la nave central, eran los majestuosos tubos del instrumento. En el otro extremo, por sobre las últimas filas del público, en una explanada del primer piso, se ubicó, lejos de las miradas, el Estudio Coral. Desde las alturas, los cantantes emitieron sus voces para que alcanzaran todos los rincones de la iglesia creando un efecto sonoro muy original. En realidad, sólo la altísima calidad expuesta por los músicos involucrados hizo que esta modalidad puedira sostenerse. Y las obras de Bach, claro.
Viudela demostró solvencia y una musicalidad fantástica para tocar la totalidad de la obra de Mozart para órgano. Salvo algunos pasajes ocasionales de muy buena factura, las tres obras, en definitiva, lucieron mucho más extensas que interesantes. En cambio, cuando tocó el "Preludio y Fuga en La menor" de Bach, la suma de una obra excelente y una ejecución al tono hizo que la gloria fuera completa. López Puccio y sus muchachos, por su parte, hicieron todo perfecto, en le más musical y artístico de los sentidos. La interpretación del motete "Singet dem Herrn", con el cual cerraron el concierto, y situados de frente al público, posibilitó, una vez más, admirar el virtuosismo infinito del que es, indudablemente, el mejor ensamble musical del país.